1917 «Factor Bestial» (Independiente, 2025)

Hace pocos meses salía el decimotercer trabajo de larga duración de 1917, el proyecto principal del incansable Alejandro Sabransky. No es la primera, ni será la última vez que vayan a leer de él en este sitio, ya que estamos hablando de una de las mentes más prolíferas que hay en la escena local.  

Esta nueva entrega, a pesar de ser una producción independiente, cuenta con el apoyo y la distribución de Demon Records, desde Bolivia, y también con el reconocido sello francés Holy Records.

El clima apocalíptico se respira desde el inicio entre las melodías oscuras y las retorcidas métricas musicales de «Agonías en el cielo (La risa del abismo)». Siempre hubo una forma poética de expresión en 1917 que ha cautivado a gran parte de sus oyentes, y esta vez no va a ser la excepción. Es más, me atrevo a decir que en este Factor Bestial las letras manifiestan un carácter abductivo, donde nuestra mente puede elucubrar complejos guiones en una historia que proyecta terror. Pero ese terror es la misma humanidad, una humanidad en deshumanización… Hostil, cruel e ignorante, capaz de juzgar, dañar o moldear desde la interacción artificial; lapidando a través de la luz de una pantalla… «Lapidados a plena luz» donde lo grave se hace notar.

Mario Mansilla mueve las cuerdas gruesas como un titiritero sagaz mientras las melodías de Alejandro danzan «Al antojo de la violencia». Disparan desde acá brutales blast beats mezclando lo más tradicional 1917, que bajará su ritmo en gran parte de «El apogeo del narcisismo», y se volverá cortante en la «Aberración del ego». Pero que no se entienda la palabra cortante solo como referencia a los cortes entre los riffs, sino también a la unión de las distintas partes que crean una especie de monstruo Frankenstein sónico. Desde la poesía tendremos más bajeza humana en afán de la individualidad, mediante el abuso mental tras la falacia de atribuirse ser un conector… «La voz que más miente» podría mostrar el lado más político de la sociedad. Si hablamos de mentir los políticos están en el podio, aunque el peso de la religión nos hunda desde la cima.  

La «Tribulación» en la que vivimos se adhiere en nuestra trabada evolución, y aunque las melodías de 1917 parecen venir de mundos extraños, es aquí también donde a mi gusto la exploración musical parece detenerse. Algo me hace pensar que el todo en 1917 podría expandirse aún más si las métricas vocales no se aferrasen tanto al pulso o a cada cambio de nota en las guitarras, pero eso quizás sea una cuestión de gusto personal. «Espejismos en los que creer» también refleja esto último, pero cierra el trabajo en muy buena forma, con cambios, melodía, detalles con guitarras acústicas, buenos solos y un bajo audible que nos recuerda que todo el álbum cuenta con un audio pulcro, donde la voz y cada instrumento ocupa su lugar poniendo a Factor Bestial en lo que, a mi gusto representa uno de los puntos más altos en cuanto al audio logrado por la banda, y también lo hace desde la composición.