Verano del 2026 y ya comienza otra temporada agitada de recitales de primer nivel.
En esta ocasión, nada menos que en una de nuestras segundas casas; el gran Teatro Flores para celebrar esta vez la super gira de los thrasheros teutónicos de la vieja escuela, Destruction y los sin ninguna duda indiscutidos maestros del Death Metal Técnico, Death to all. Banda formada en su mayoría por ex integrantes de Death para rendirle tributo al genio del ya fallecido, Chuck Schuldiner.
Destruction arrancó con la vibra característica que promete su nombre; “destructiva”, nos deleitaron con temas de su último disco “Birth of Malice” y los clásicos como “Curse the Gods”, “Antichrist”, “Mad Butcher”, “Nailed to the Cross”, “Thrash ’Til Death”.
Esta vez, con un cambio en la formación original, ya que Damir Eskic no pudo sumarse a la gira latinoamericana debido a que fue papá recientemente y está dedicándose a su familia.
Por lo cual, fue reemplazado por el ya conocido Guilherme Miranda, actual guitarrista de DIETH y ex Entombed A.D. demostrando que puede cubrir sin ningún problema a Damir las veces que necesite. A mi parecer hizo una excelente labor en guitarras junto con nuestro queridísimo paisano Martín Furia.
Agresivos y enérgicos liderados por la máquina maestra del thrash Mr. Schmier agitando a un público que nunca defrauda festejando cada tema en una jornada calurosa de verano. Cerveza y cuerpos en ebullición fueron la atmósfera perfecta para celebrar a esta gran banda. Una gran fiesta del metal.
Después de una hora y media de Destruction, nos dieron un respiro de una media hora para seguir hidratándonos mayormente con cerveza y dar paso a Death to All.
Qué puedo decir de esta super banda formada por los maestros de Gene Hoglan, Steve DiGiorgio, Bobby Koelble y Max Phelps.
Lo primero que tengo que decir es que cuando me enteré que iban a tocar en el Teatro Flores (uno de los mejores lugares que tenemos en Buenos Aires para este estilo de música) me puse contenta, ya que sabia que los iba a poder escuchar bien. Algo crucial para este nivel de virtuosismo musical.
Se subieron al escenario con algunos problemas técnicos, parecía que ellos no se escuchaban entre sí, pero se fueron acomodando, y la jornada arrancó con una cátedra del Death Metal Técnico en tributo al multi talentoso, genio indiscutido de Chuck.
En el Marco de los ya casi 36 años del lanzamiento de Spiritual Healing y los 30 años de Symbolic la noche recorrió extensivamente temas de su carrera, desde los clásicos como Zombie Ritual, The Philospher, Spiritual Healing, Lack of Comprenhesion, Spirit Crusher, Pull the Plug y temas de Symbolic como Crystal Mountain y 1000 Eyes entre otros.
Para mí personalmente no hay otra banda en el nivel que tuvo Death, escuchar sus temas con la voz de Max me puso la piel de gallina. Realmente le dá en la nota transportándonos a nuestra adolescencia cuando lo veíamos a Chuck por la tele.
Cada tema es un viaje en el tiempo y una lección de que aún muchísimos años después no hay una banda actualmente que pueda innovar en el género extremo como lo hizo Death.
Tocaron una hora y cuarenta y cinco minutos, que se sintió como media hora, así es la energía de esta banda. Es adictiva.
En cuanto al público, fue una mezcla de gente en estado catatonico y sacados que se movían al compás de cada nota. Hubo pogo, hubo cantos, hubo alegría, todos querían mas.
Un show único e irrepetible para cualquier fan del género.
Muchas gracias a Marcela, Icarus Music y Anubis Music Show por permitirnos estar presentes en esta fiesta.





