Avernal «Presentación oficial de EKPYROSIS» (25/7/2026 en The Roxy Live, C.A.B.A.)

Con un recinto abarrotado de gente (intuyo que Sold Out) los del averno presentaron su novena producción. Una tras otra, las nueve canciones de Ekpyrosis, sonaron de manera impoluta desde un escenario en tonos rojos infernales, donde las siluetas de los músicos aparecían de entre la niebla a machacarnos el cráneo. El final del primer acto culminaría con la proyección de «Inefable», video que el resto de los mortales podrá ver a partir de mañana, jueves 30, por Youtube.  

La banda se presentó como único acto, ya que no hubo teloneros. Esto se debió a que el show fue grabado íntegramente para una futura edición como disco en vivo. Por ende, todo estaba probado y conectado de una manera minuciosa, donde no había lugar para errores ni descuidos, y así se proyectó abajo del escenario. Una máquina aceitada y ajustada que aplastaba la «Hilera de cráneos» como tanque de Skynet. «La densidad» sónica siguió en reversa, pasando por temas de «La quimera de la perfección y «Réquiem para los rebeldes».

También hubo espacio para los inicios con «Cuerpo vendido», entre las «Plegarias» y el «Miedo a pudrirse», donde varios asistentes se sumergieron al pogo. La escenografía cambiaba de tonos según el disco en cuestión, manteniendo el ojo en el detalle con una pantalla detrás que se acoplaba de manera sobria y conceptual.

«La resurrección» resplandeció con sus riffs gancheros y la voz de Cristian con sus gritos eufóricos, que se mixturaban muy bien con los estribillos cantados de una manera más limpia, mientras la arenga del público crecía. Los cuatro espectros se hacían visibles entre rayos lumínicos, pero detrás de ellos había una bestia sentada, moviendo sus extremidades para hacernos sentir cada golpe, como una descarga de energía inusitada.

No podía faltar «El sangriento» ni «Hoy podés pudrirte», claro que no, porque todo estuvo pensado, porque Avernal encontró la forma de que toda su obra concuerde en el momento exacto. Más de una hora y media de show que se pasó volando…como el dragón de su última portada; pesado, poderoso, brillando en la oscuridad.

¡Muchas gracias a Noiseground por permitimos cubrir este gran show!