The Haunted – 11 de septiembre, Uniclub –Bandas invitadas: Undermine, Madbrain

The Haunted arrasó Uniclub

El huracán del metal sueco, The Haunted, tocó el viernes pasado en Uniclub y la rompió toda.

Desde temprano, la cola en Guardia Vieja ya anticipaba lo que iba a pasar adentro: gente de todas las edades, remeras gastadas de giras pasadas y esa ansiedad típica de quien espera hace casi dos décadas volver a ver a su banda favorita en el país.

Como bandas invitadas, abrieron los ecuatorianos de Madbrain con toda su crudeza visceral, metiendo groove y densidad desde el primer tema y ganándose a un público que todavía se estaba acomodando. Después subió Undermine, los thrasheros locales que
calentaron el ambiente con una energía contagiosa, riffs filosos y un pogo que ya empezaba a agitar la primera fila. Entre ambas bandas definieron a la perfección el tono salvaje de la noche antes de dar paso al plato principal.

En el marco de su gira latinoamericana, presentando su flamante álbum «Songs of Last Resort» y después de dieciocho largos años de espera, The Haunted, banda insignia del metal de Gotemburgo demolió Uniclub con los riffs afilados y las melodías filosas de Jensen y Englund, las bases sólidas y contundentes de Björler, los ritmos veloces y demoledores de Adrian Erlandsson, y la voz de protesta indiscutida de Marco Aro.

Desde el primer acorde quedó claro que no venían a pasear: el sonido llegó compacto, agresivo y sin concesiones, con una puesta austera pero efectiva que dejó que la música hablara por sí sola. Aro se movió por todo el escenario como si los años no hubieran
pasado, increpando a la audiencia entre canción y canción y agradeciendo, con la voz todavía rota por la adrenalina, el aguante del público argentino.

El setlist recorrió varios de sus discos de estudio, con especial foco en el último trabajo. Temas como «Warhead» y «Bleed Out» enloquecieron a un público joven y sediento de thrash death sueco, que saltó, gritó y coreó cada estribillo sin pausa. También sonó uno de mis álbumes favoritos, «Made Me Do It», del cual tocaron varios temas, entre ellos el archiconocido «Hollow Ground», que desató uno de los pogos más grandes de la noche y transformó el pequeño escenario de Uniclub en un hervidero de brazos, pelos y sudor.

Para el cierre, la banda se guardó un par de clásicos que el público coreó de memoria, prueba de que The Haunted, aunque poco visitó estas tierras, nunca dejó de tener un lugar propio en el corazón del under metalero local.

Cuando las luces se encendieron, nadie quería que terminara. Una vez más, The Haunted dio cátedra de un sonido atemporal: pese a las décadas transcurridas, su agresividad, su brutalidad y su crudeza siguen intactas, transmitiendo una furia indiscutida que sacudió de punta a punta a todos los presentes esa noche. Skål!

¡Muchas gracias Noisegound por permitirnos cubrir este show!