Povenientes de la tierra de los canguros Airbourne nos trae su último Lp de estudio homónimo, lanzado el pasado 26 de agosto, a través del sello Spinefarm Records.
Abre la placa la canción «Gutsy», ya dejando en claro lo que esperábamos de la agrupación, riffs contundentes, feeling, muy poca técnica, pero no sería lo que importa en este caso, el tema cumple con creces con lo que se espera de la primera canción de un álbum, golpear al oyente y atraparlo de entrada.
Sigue en el orden de la lista, uno de los sencillos de adelanto del Lp con su correspondiente video clip, «Alive After Death (Last Plane Out)», continua por el mismo camino, con unos coros un tanto más épicos, un machaque un tiempo más adelante, sin duda uno de los mejores momentos del disco.
«Here She Comes», es una pista que seguramente vaya a sonar en las tablas cuando la banda salga de gira, porque parece una canción hecha para eso, ritmos y coros pegadizos a full, que invitan a la audiencia a engancharse a pleno.
De acá en adelante, la banda mantiene la regularidad que suele tener en sus discos de estudio, tenemos temas como «Kid in a Candy Store» (el inicio muy sospechosamente parecido a “Shot To Thrill), donde siguen apelando a la estructura fácil, pero infalible, mientras que «Who Put the Rhythm in You?», suena aún más pegadiza que las anteriores, con una cadencia llamativamente por el lado de los suizos Krokus.
Ya para la segunda mitad de la placa, rolas como «Christmas Bonus», «Last Man Standing» o «Rock n Roll Ya» siguen manteniendo el nivel antes mencionado, fiesta, rock y riff básicos, pero muy efectivos y gancheros por sobremanera.
El disco ya va promediando con la pista «Bogota», que si bien estructuralmente, es un poco más de lo mismo, su letra toca la vida de una banda en la ruta, siempre manteniendo la esencia de jolgorio del grupo, obvio.
Cerrando esta vuelta a los estudios, están las pistas «Hells Got No Vacancy» y «Send Me To Rock N Roll Heaven» donde la banda vuelve un tanto a la rispidez inicial.
Sin duda, hablar de AC/DC en la composición de este grupo (más siendo australianos) es inevitable, tanto en composición, estructura, y dinámica de las canciones, pero creo que no da para reducir a esta banda como simple copia de la banda de Angus y compañía, han sabido hacer con el correr de los tiempos su propia impronta, es como decir, una vuelta de tuerca en el Hard Rock de Australia.
Un disco que no pretende inventar nada, sino seguir haciendo lo que mejor saben, contundente, rockero y por qué no, divertido, una manera de afirmar que el Hard Rock todavía pisa, y muy fuerte.
