Mercyful Fate “Invocación de una bruja en pleno concierto”

En una choza golpeada por el sol de Burundi, Fulcanelli soñó. Cuando despertó, pagó a dos mulatos por un bote de miombo y se internó en el río Nilo. Llegado a cierta distancia de la costa, amarró su pie a una cuerda, la cuerda a la proa del bote y se sumergió. Nadó hasta que vió el baúl. Bajo la tapa de baúl: serpientes. Fulcanelli abrió la mano y de ella surgió una daga, brillante como el sol reflejado en espejos. De un limpio y único tajo, arrancó las cabezas de todas las serpientes a la vez. Llevó el baúl hasta la superficie. En dicho baúl descansaban, sobre papiros antiguos, los manuscritos originales del Libro de Thot.

Esta historia puede no ser verdadera, pero es la primera mención que tenemos de uno de los 25.000 libros que redactó el dios Thot antes de hacerse niebla.

En la actualidad, gracias al negocio editorial, la obra cuenta con una gran cantidad de adeptos desperdigados por el mundo. Kim Bendix Petersen, mejor conocido como King Diamond, es uno de ellos.

En el año 1981, King Diamond, junto al guitarrista Hank Shermann, formaron una banda de heavy metal con tintes ocultistas a la que llamaron Mercyful Fate.

Diamond quería intentar una de las invocaciones del Libro de Thot, y pensó que sería una buena idea hacerlo a través de un cúmulo de canciones. Esas canciones vieron la luz en el año 1983, bajo el nombre de Melissa, primer trabajo discográfico de la banda.

La historia que cuenta el disco es la de Melissa Ann Jhomgelo, una bruja de Annherweadleem conocida por haber sido la primera en doblegar la voluntad de un demonio por ella invocado. Murió en el año 1489, a causa de 96 latigazos ordenados por un obispo llamado Trend Khabkhar.

Ahora bien, Diamond sabía que no bastaría con las canciones para invocar a la bruja, y que para completar el ritual tendría que esperar unos 16 años más.

Nuestra historia es la de cómo se completó el ritual, una noche del año 1999, en la ciudad de Buenos Aires.

Según escribe Helena Blavatsky, en su Isis Sin Velo, Melissa comenzó a ser azotada a las 00:10 hs. A esa misma hora, el 14 de agosto de 1999, en el local Cemento de la ciudad de Buenos Aires, se daba inicio al segundo concierto de Mercyful Fate en el país. Las primeras dos canciones fueron Into the coven (En el aquelarre) y Melissa.

El deceso de la anciana bruja, según Blavatsky, se produjo diez minutos después de comenzados los azotes. De similar forma, exactamente diez minutos después de empezado el show, sobre los últimos compases de la canción Melissa hubo un apagón general que duró apenas un minuto.

En el Malleus Maleficarum se nos hace saber que Melissa, un minuto antes de morir, balbuceó “en una legua herética” que volvería en trece ocasiones a vengar su muerte hasta que fuera invocada por última vez antes de que acabara el segundo milenio cristiano, ocasión en que su espíritu se encendería en la plenitud de su belleza a través de un ritual de fuerza eléctrica. Se nos dice también que, una vez pronunciadas las profecías de su retorno “dos testigos de la ejecución, de 34 y 58 años, cayeron fulminados en ese mismo instante; el menor de ellos apuntando un poco más hacia el sur, y el mayor inclinado hacia las cosechas del oeste”

Si tomamos un planisferio y buscamos a Buenos Aires, veremos que la ciudad se ubica entre los 58 grados de longitud Oeste y los 34 grados de latitud Sur.

Los registros de La Biblia de las Brujas, de Janet Farrar, computan su aparición en trece ocasiones: una en 1547, dos en 1646, cinco en 1745, una en 1829 y cuatro en 1916.

Los vecinos que vieron la aparición, entre relámpagos, de una joven vestida de blanco en el baldío aledaño a Cemento, ubican dicho suceso entre las 00:20 y las 00:30 hs. aproximadamente; hora en la que dentro del local se sucedía un apagón general.

Puede ser que esta historia no sea verdadera y que King Diamond nunca haya invocado al espíritu de la bruja, pero a mí me gusta pensar que así fue.

En tal caso, la anécdota nos deja una gran banda, con un primer álbum inmenso y con un concierto en el año 1999 difícil de olvidar.