Absu en el Marquee Session Live, C.A.B.A. 29/5/2025 – Invitados: Espiritismo y Siniestra Depresión

Una de las bandas más longevas y representativas del Black Metal estadounidense pisó suelo argentino por segunda vez. Esta vuelta el líder del proyecto, Proscriptor McGovern (vocalista y baterista; aunque esto último ya quedó solo relegado a los discos de estudio) absorbió a los músicos de la banda griega Zemial para que lo acompañen en esta gira Sudamericana en la cual repasarían por completo el disco «The Sun of Thipareth», en conmemoración de su 30 aniversario.

El Marquee, ubicado en Scalabrini Ortiz 666 (altura más que indicada) está abriendo sus puertas a bandas de géneros más extremos. Años atrás había acudido al recinto a presenciar agrupaciones como Gauchos Rabiosos, u otras de estilos más Rocanroleros, que de alguna manera marcaban los límites musicales que el lugar pretendía establecer. Tengo entendido que el cambio de dueños generó un abanico musical mucho más amplio, y tras algunas reformas de escenario (como una rampa lateral que lo conecta con los camarines), el lugar se está posicionando muy bien para el tipo de eventos que, por ejemplo, ahora pasaré a comentarles.

Luego de un pequeño retraso horario, los locales Siniestra Depresión dieron inicio en esta noche oscura. Lo suyo es Black Metal directo al hueso, sin vueltas, sin mucho arreglo, ni mucho clima, ni nada que no sea palo y a la bolsa. El sonido fue bastante óptimo, aunque por momentos se colase un golpe grave algo molesto.  

El trío Espiritismo subió a escena (con Noctámbulo Herrera como guitarrista) para desplegar sus oscuras invocaciones. Las listas de ambas bandas se vieron reducidas en tiempo debido al retraso general, pero supieron desplegar su arsenal hipnotizando a los presentes. Espiritismo gozó de un muy buen audio y una iluminación tranquila, pero bastante acorde, donde predominó un tenue rojo infernal que calzaba perfecto para su música ritualista.  

Como era sabido, Absu nos llevaría treinta años para atrás repasando su segundo trabajo de larga duración, «The Sun of Thipareth». Los músicos interpretaron cada canción de una manera prolija, pero fue el show de su frontman Conscriptor, el acreedor de las miradas. Movimientos místicos daban forma a las líricas mitológicas mientras el escenario se llenaba de humo y las luces decoraban el espectáculo. A más de uno se le habrá cruzado por la mente pensar en una especie de King Diamond vampirizado por el Black Metal.

Luego de las canciones de 1995, Absu se adelantó algunos años (siempre dentro de los 90s) para regalarnos dos temas más, y dejar espacio para mostrarnos algunas piezas de la banda Zemial, como «Full Moon Necrophilia», donde la voz del baterista Archon (líder de Zemial), se sumó a la de Proscriptor, para redondear una noche perfecta de oscuridad y nostalgia.

Hay que remarcar también que en el puesto de merch teníamos material discográfico de Zemial a precios prácticamente locales (no había Cds de Absu lamentablemente) y remeras de ambas bandas que iban desde los quince mil pesos en remeras de Zemial, a veinte mil (las remeras manga corta y tres cuartos de Absu) y cuarenta mil las de manga larga con estampados full, inclusive en las mangas. Un buen punto (y gesto) si tenemos en cuenta que por lo general las remeras en este tipo de eventos cuestan más caras que la docena de empanadas que compra Ricardo Darín.  

Felicitaciones y agradecimientos a Ramón y la productora Macabra Records por ofrecernos un show de muy buena calidad, con todo lo que ello implica.