Corrosion of Conformity – Good God / Baad Man (Nuclear Blast, 2026)

Las leyendas del Southern Metal, que visitaron Argentina en el verano, lanzaron en 2026 Good God / Baad Man, su primer álbum en ocho años, y en Darknessnews le damos un repaso a puro riff sureño.

Descubrí Corrosion of Conformity a los veintipico por intermedio de un puñado de discos en mp3 que llegaron a casa por mi hermano, donde había bandas de sobra como para quedarse empachado. Pero de aquella música en carpetas recuerdo mucho a Down, la banda hermanada a CoC, de la que me enteré que existía gracias al videoclip de Stone The Crow en algún canal de cable que ya no debe existir.

La otra banda que me atrapó de ese mundo de archivos de audio era CoC. Empecé con America’s Volume Dealer, el disco hardrockero sureño que grabaron en el 2000, al cual le daba play diariamente sin parar porque era muy adictivo. Después terminé
averiguando más sobre la banda, empezando a unir las puntas del mundo Southern y la cosa cambió, porque estaban además Deliverance y Wiseblood, los discos más recordados y exitosos. Si, también está la primer etapa hardcore (o pre–thrash, como
prefieran), pero debería ser detallada en otro escrito porque es prácticamente hablar de una banda distinta.

Deliverance es una bestia implacable de stoner metal, y Wiseblood un poco mas ganchero y accesible para la rotación en radios y tele, pero sin perder pesadez, que contaba con James Hetfield, amigote de Keenan, como invitado (CoC fue además telonero de Metallica en parte de la gira de Load). Ya más adelante, convertí los audios a CD para escucharlos en equipos mejores, e inclusive conseguí el original de In The Arms of God, una joyita ya con Stanton Moore en los parches reemplazando al recordado Reed Mullin.

Luego, lo que ya se sabe; Keenan metido de lleno en Down, un parate hasta comienzos de los 2010 y el resto de la banda (Woody Weatherman, Mike Dean y el regresado Mullin) grabando un par de discos (el homónimo y IX) en formato trío muy irregulares, mas hardcore y mejor heavies, y el proyecto efímero Righteous Fool que lamentablemente no pasó de un EP.

Después, el regreso de Keenan, el disco No Cross No Crown de 2018 que volvió a ese sonido noventoso de Deliverance, la muerte de Mullin semanas antes del comienzo de pandemia, la salida de Dean por distancia geográfica y el tándem histórico Woody – Keenan haciendose cargo de la bestia, convocando nuevamente a Moore en batería y a Bobby Landgraf de Down para hacerse cargo del bajo, para lo que sería la grabación de Good God / Baad Man, que se editó a comienzos de este año a través del sello Nuclear Blast y que contó con la particularidad de ser el primero desde Technocracy de 1987 en no ser producido por John Custer, quien fue reemplazado por Warren Ricker, conocido por sus trabajos diversos que van desde Crowbar y Down hasta pasar por Sublime, RUN-DMC, Fugees, Lauryn Hill o Destiny’s Child.

Un usuario de redes comentó en relación al disco “You gentleman never dissapoint”, y tiene razón. No solo la reformada alineación no decepciona, sino que redobla la apuesta con un disco presentado como doble, donde tenemos una primera parte de
las que esperamos todos: bien CoC, con la apertura a cargo de «Good God? / Final Dawn», que al inicio nos muestra unas guitarras que remontan a un clima de estar perdidas en un paisaje árido y que después estalla con una serie de riffs que te pasan por arriba. Despúes la banda se apiada de nosotros con “You Or Me”; digo que se apiada porque es medio tiempo, pero los riffs del dúo Woody – Keenan no permiten relajación alguna, casi siempre.

Por supuesto no podía faltar el costado hardcore de los orígenes, en este caso con “Gimme Some Moore”, donde además de la velocidad disponemos una batería implacable y guitarras muy en el estilo de “Señor Limpio” de Deliverance, sludge a pleno con la colaboración de Al Jourgensen de Ministry en coros, a la que le sigue “The Handler”, mas densa y cercana a Crowbar y al doom de Cathedral y Goatsnake.

Luego, nos encontramos con «Bedouin’s Hand», un instrumental con matices de procesión por el desierto con guitarras arábicas, para terminar el primer disco con “Run for Your Life”, una extensa pieza de hard/doom con una marcha más lenta que las anteriores, y que cuenta con una parte narrada a cargo del ex Nirvana y Soundgarden Jason Everman.


La segunda parte se pone mejor porque la banda saca de la galera su espectro más hardrocanrolero con “Baad Man”, donde los muchachos de las guitarras se baten en un lindo duelo a lo largo de unos cuatro y pico de minutos muy agradables, al igual que “Lose Yourself”, donde el cuarteto en parte se habla a sí mismo y nos habla un poco a nosotros, levantándonos el estima en tiempos bravos como los actuales.

El ambiente baja varios cambios con el instrumental “Mandra Sonos”, atmósferico y que toma de alguna manera esas licencias de climas lisérgicos de Down, hasta volver a la pesadez con “Asleep On The Killing Floor”, donde Keenan vocifera muy a su estilo, yendo de la acidez socarrona a la furia empardándose con los riffs, su marca registrada. En “Handuff County” el melenudo cantante repite el recurso de Asleep…, y coquetea con registros mas propios del blues y el country, con Moore en la bata siguiéndole el juego.

Ya en “Swallowing The Anchor” vuelve el hard pesado, que junto a la acústica sureña “Brickman” nos lleva directamente al acto final de “Forever Amplified”, un tributo declarado al ex compañero Mullin donde en casi siete minutos CoC vuelve al principio y amasija con un riff tras otro lleno de sludge y doom, de esos que te quedan en la memoria y es de lo mejor que hizo la banda en mucho tiempo, con el gran agregado de coros gospel cortesía de Anjelika “Jelly” Joseph, de la banda de jazz y funk Galactic, donde también participa Moore. Un candidato a clásico que seguramente será vitoreado cuando lo toquen en vivo a lo largo del tiempo.

Corrosion of Conformity deja claro con Good God / Baad Man que no se casa con nada ni nadie; siguen en la suya, leales al sonido que los caracteriza y que les valió el respeto del ambiente; las giras recientes con Megadeth y Clutch dan fe de ello. Se
tomaron su tiempo, si, ocho años es un montón, pero valió la pena esperar semejante demostración de fuerza. Nunca decepcionan.

Alineación:
· Pepper Keenan – guitarra, Voz
· Woody Weatherman – guitarra
· Stanton Moore – batería (luego reemplazado por Nick Shabatura)
· Bobby Landgraf – bajo