Ellefson – Soto “Unbreakable” (Rat Pak Records, 2025) 

Pasaron tres años del último disco en estudio (además debut) de este dúo, conformado por Dave Ellefson, el otrora bajista de Megadeth y el cantante (ex muchos) de ascendencia puertoriqueña, Jeff Scott Soto, se trataba de “Vacation in the Underworld”, editado en el 2022. 

Así que dicho esto, el pasado 15 de agosto y a través del sello Rat Pak Records, este dúo, nos trae su último Lp de estudio, siempre en la vena del Hard Rock y el buen Metal.

Abre la placa, el tema homónimo del álbum, que además de ser el primer sencillo de adelanto de la placa, es uno de los videoclips, una pista que comienza con todo, bases muy sólidas, sonido arrollador, potentes y la voz del multifacético vocalista, que ya tomando protagonismo de el inicio, el tema deja en claro de movida la propuesta del disco, o por lo menos en la primera mitad de este, junto a los temas que siguen, como son “Shout” o “Hate You , Hate Me”, e incluso en la veta más pesada, que seria “SOAB “,  temas no tan gancheros como para atraer a los incondicionales de la vieja época del vocalista , que no le tiembla el pulso en incursionar en un género, que dicho por el mismo hace varios años, no es mucho de su agrado. 

En la segunda mitad del disco, viene “Poison Tears” con un tono más oscuro de lo habitual, se deba quizá a la participación de Laura Guldemond, cantante de Burning Witches y “Vengeance” (el otro videoclip de la placa), donde tenemos la participación de Tim “Ripper” Owens donde logra descollar del resto por la voz del ex vocalista de Judas, donde la pista, de a ratos, orilla con el Thrash. 

“Serpents and Bastards», se descuelga con un aire bastante más Punk y por qué no, Hardcore, un tanto atípico en los trabajos de estos muchachos, pero no deja de ser interesante, al igual que “Its Over When I say Its Over”, pero con mucha más melodía en la parte de los coros. 

El disco cierra con “The Day We Built Rome”, una pista que tiene un variopinto de todo el disco en sí, la que la hace sin dudas, una de las joyitas de este trabajo de estudio, por su versatilidad rítmica y de sonido, dándole un cierre más que digno a esta vuelta al ruedo de esta yunta. 

Este disco sin duda cumple, si bien es otra variable de sonido con respecto al anterior, se deja escuchar y disfrutar, y se nota en la manera compositiva, que el anterior fue concebido más como un rejunte de canciones, y este surgió de un proceso creativo para grabar un álbum en sí, donde también se nota la mano en las perillas de Chris Coller, conocido por trabajar con Korn y Mick Mars entre otros. 

La placa fue grabada en los estudios Rogue, en Inglaterra, bajo la supervisión de Alessio Garavello. Además, completan esta formación, el baterista Paolo Caridi y el guitarrista Andy Martongelli , quien también estuvo involucrado en el proceso creativo.