Iron Maiden – A Matter of Life and Death (EMI, 2006)

Estimados y estimadas, que mejor para matar la espera de una nueva estadía de Iron Maiden en Argentina que retomar la senda de lo sagrado para hablar del decimocuarto trabajo de la Doncella, que para muchos es uno de los mejores de la banda en este siglo y que esta semana llegó a su vigésimo aniversario. Pero para eso, empecemos por el principio de esta nueva etapa.

El regreso de Bruce Dickinson y Adrian Smith a Iron Maiden a comienzos de 1999 tras la salida de Blaze Bayley dió su primer fruto con el lanzamiento de Brave New World en el año 2000, quiza el mejor comeback que se recuerde en el heavy metal. Desde allí en adelante, el ahora sexteto (que pudo quedar en quinteto porque Janick Gers pensó en irse por el regreso de Smith, pero Steve Harris le dijo que tenía otros planes) consolidará su segunda época dorada, con un enfoque más cercano a lo progresivo que alimentaría su ambición conceptual que tanto siguieron los discos de la etapa que los había elevado al monte de las leyendas.

Luego de la extensa gira mundial presentando Dance of Death (2003), con el que abandonarían lentamente las canciones cortas hiteras y que los traería a nuestro país al año siguiente, el comandante Harris y los suyos comenzaron en Agosto de 2005 a componer las canciones que terminarían plasmando en A Matter of Life And Death, con producción a cargo de Kevin Shirley y grabado entre Marzo y Mayo de 2006 en el Sarm West Studios en Londres.

Aunque inspirado en la película bélica homónima de 1946, A Matter… no se considera estrictamente temático a pesar de que la guerra y la religión son recurrentes en su lírica, y tuvo como particularidad haber sido grabado en una sola toma y sin masterización, lo que habla a las claras de que los muchachos iban por más y no tenían pensado vivir sólo de las bonanzas de los greatest hits. Además, dura casi 72 minutos, récord para aquel entonces que luego fue superado por The Book of Souls (2016) y Senjutsu (2021).

A Matter… arranca con “Different World”, que fue uno de los cortes de difusión y sigue en parte la estela de ese estilo propio del Maiden noventoso/dosmiloso que encontramos por ejemplo en Futureal y The Wickerman, a la que le sigue “These Colours Don’t Run”, que narra la tragedia en primera persona de un soldado y su tormento, lo que recuerda en cierto punto a Fortunes of War de The X-Factor (1995)

Luego el camino continúa con “Brighter Than a Thousand Suns”, que nos cuenta el horror del holocausto nuclear y donde Harris nos muestra su punto mas alto en el disco con un sonido de bajo glorioso, seguida de “The Priglim”, mas cercana a Different World y con un Janick Gers demostrando una vez más que es una pieza clave de los “Tres Hombres”.

Cuando la cosa sigue con “The Longest Day” es imposible no recordar de nuevo esa oscuridad de The X-Factor y sus intros de bajo “depres”, y Dickinson nos demuestra por enésima vez porque es uno de los mejores en su rubro. El asunto se pone mejor con el esperanzador y mítico “Out of the Shadows”, con un comienzo cercano a lo electroacústico y un constante medio tiempo que está más cerca de Wasting Love y de Tears of the Dragon del Dickinson post-separación.

El álbum continúa con esa maravilla titulada “The Reincarnation of Benjamin Bregg”, una pieza épica de casi 8 minutos de duración con solo de guitarra a cargo de Dave Murray que nos narra la historia de un ocultista y artista ficticio, que también se lanzó como lado B del sencillo “Hallowed Be Thy Name”, versión grabada en la radio de la BBC y disponible en aquel momento para ITunes. Si eso no bastó, los casi 10 minutos de “For The Grater Good of God” superan a su antecesor en dramatismo y tensión, exclamando una vez más las atrocidades de la guerra en nombre de la paz.

El cierre del disco con “Lord of Light” y “The Legacy” es el broche final del segmento progresivo y extenso del álbum, con cambios de paisajes en donde todo el sexteto en su conjunto saca lo mejor de sí como si no hubiera un mañana, aunque a mi entender la mención de honor es para Nicko McBrain, quien se luce como en sus momentos más álgidos desde que tomó la posta de los parches en 1983 e inclusive declaró tiempo después que este es su álbum favorito del grupo.

Como era de esperar, A Matter of Life and Death tuvo una gira mundial de dos años de extensión, con teloneros de lujo como Motorhead, Machine Head y Mastodon entre otros, y en la que la banda tocó el disco en su totalidad, aunque el segundo tramo del tour coincidió con el 25° aniversario de The Number of The Beast, y por ende se agregaron canciones de dicho álbum más un mix del resto de la discografía. Además, para congraciarse con las demandas de la época, hubo un DVD documental que incluyó el proceso de grabación, el video de The Reincarnation of Benjamin Breeg, imágenes del grupo tocando en vivo Different World y una galería de fotos extra.

Formación: Bruce Dickinson: voz, Steve Harris: bajo, Dave Murray, Adrian Smith y Janick Gers: guitarras, Nicko McBrain: batería

Menos de dos meses para la dos citas con la Doncella en Huracán. A bajar la ansiedad con un poco de lectura maidenana, que no será la última por cierto.

¡Nos vemos en la próxima cita sagrada!