La legendaria banda alemana de Heavy/Power Metal Grave Digger volvió a pisar suelo argento para conmemorar sus 45 años de historia con un show plagado de temas clásicos.
Las chicas de Ácida fueron las encargadas de dar inicio al evento desplegando su Heavy/Speed Metal crudo y directo.
La segunda banda invitada, Chewelche (Gente Bravía), se vino desde Neuquén a presentar parte de su recientemente editado tercer disco «Sed de Resistencia». Temas pegadizos de Heavy Metal con solos de guitarra afiladisimos a cargo de Juanchy, y una batería métricamente clavada por Sebastián Figueroa, capturaron las miradas de los asistentes que aplaudieron cada canción presentada por el frontman (voz y bajo) Ariel Basualto.
Luego, a eso de las 20:30hs el escenario sería copado por el clan Lughnasadh, quienes desplegaron su Heavy Power Metal de corte épico a dos voces (a cargo de Gabriela Mónaco y El Polaco) irguiendo espadas y martillos.
El Teatrito se encontraba a un 80% de su capacidad, cuando Chris Boltendahl y los suyos aparecieron con «Twilight of the Gods», seguido de «Grave Dancer» para hacer saltar a un público por demás entusiasta. La premisa principal se basaba en festejar la carrera de la banda con un cóctel de clásicos irrefutables, pero también cabe destacar que Grave Digger hace pocos meses editó su vigésimo segundo álbum de estudio «Bone Collector», del cual se desprendieron «Kingdom of Skulls» y «The Devils Serenade» que también fueron recibidos como si ya fuesen clásicos de la banda.
Lo que en la jerga metálica se conoce como la etapa intermedia de Grave Digger ocupó la mayor parte del setlist. De más está decir que es mi época preferida (?), así que mis cuerdas vocales se irritaron gritando los estribillos de «The Keeper of the Holy Grail», «Shadows of a Moonless Night», o «Excalibur» entre otras, siendo casualmente de mi álbum preferido (Tunes of War) del que más tocaron. Y no soy el único, porque «Dark of the Sun», tanto como «Rebellion» o «Scotland United» pusieron a El Teatrito patas para arriba. Literalmente hubo gente volando y algunas buenas rondas de pogo en un suelo tan patinoso que te hacía pensar dos veces antes de meterte al mosh.
Claro está que el festejo de la carrera de la banda no cerraría sin remontarse a sus inicios. De su segundo trabajo del año 1985 (reseñado en la Zona Retro: https://www.youtube.com/watch?v=rqKeSEDgQhg) eligieron el tema homónimo, al igual que el que culminó la noche, «Heavy Metal Breakdown», el tema más clásico de su primer trabajo discográfico. Sonido impecable, aunque escuché a más de uno que hubiera preferido algunos decibeles más, yo creo que estuvo bien (o estaré viejo). El guitarrista nuevo, Tobias Kersting cumplió perfectamente, al igual que el hombre del sombrero, (Marcus Kniep) detrás de los parches, el legendario e icónico Jens Becker desde el bajo y el carismático Boltendahl, que aún mantiene en buen estado su característico timbre vocal. Siempre es reconfortante ver a Grave Digger. Los alemanes no fallan nunca, y la gente que asistió lo sabe.
Gracias a Marcela Scorca e Icarus Music por permitirnos cubrir esta fiesta.





