Casi dos años pasaron del último lanzamiento en estudio de la banda sueca, una de las puntas de lanza del resurgir del Hard Rock en ese país.
“Extra Force», había sido el último trabajo de estudio que combinaba temas regrabados por otro cantante y pistas nuevas, así que el pasado 25 de abril del corriente año, estos muchachos oriundos de Estocolmo, nos traen su último lanzamiento, a través del sello EarMusic.
Abre la placa, la canción “Disaster”, que ya nos deja en claro la propuesta de la banda en esta vuelta al ruedo, excelente Hard Rock, orillando en lo melódico, riffs poderosos, con un gran colchon de teclados para apuntalar la solidez del tema y la voz tremenda de Lackremo como cereza del postre.
“Bad Time For Love”, la segunda canción en el orden de la lista es también uno del video clip de la placa, que continua en la veta del buen Hard Rock de los 80s, muy en la escuela de Europe .
Le sigue la canción “Running to You”, que es otro de los clips de adelanto del disco, tiene aires más rockeros que sus antecesoras, un poco más tirando a Van Halen, volviendo al Hard Rock melódico en la pista “In Disguise”.
En la pista “The End”, observamos un pequeño cambio en cuanto al sonido, tirando un poco más hacia el Bon jovi de la época de “Runaway”, tanto en los arreglos vocales como en las partes de guitarra, si a eso le sumamos los arreglos de teclado en los coros, característicos del buen John en esas épocas.
Tenemos temas con un toque más de matices oscuros, tal es el caso de “Tear It Down (R R N N)”, que le dan el toque de dramatismo que le falta al disco, para que no se ponga muy meloso o empalagoso, la voz de Lackremo es un tanto más ríspida, los coros, afinados un tono más abajo, y la línea de bajo, un tanto más al frente.
Canciones como “Children of The Storm”, tranquilamente podrían ser la banda de sonido de una película de los 80s, aquellas que eran musicalizadas por el enorme Giorgio Moroder, lo que la hacen una canción muy pegadiza, dándole una vuelta de turca más a la propuesta de la banda, a pesar de sus claras influencias y de su marcada propuesta.
Lo bueno de esta placa es que pareciera no tener puntos flojos, siempre tendremos un tema muy bien ejecutado, sonido excelente y producción que está a la altura del mismo, amalgamando la gloriosa década de los 80s con un sonido actual sin perder la esencia de su propuesta.
Un disco que transmite alegría en cada acorde o riff, ganas de vivir en cada golpe de batería o nota alcanzada por el excelso vocalista, que, si bien pareciera estar a la sombra (no en el sentido literal de la palabra) de Joey Tempest , deja su impronta en cada intervencion suya.
Una buena manera de que la generación joven, pueda sumergirse en esto del Hard Rock Melódico y hacer los deberes hacia atrás.
