El jueves 24 de septiembre en Uniclub, C.A.B.A. se presentó por vez primera el Sr. Galder con su proyecto Old Man’s Child. No recuerdo si alguna vez había ocurrido de que alguna banda extranjera se haya presentado sin teloneros locales, pero lo cierto es que así fue. Como plato de entrada solo tuvimos a Dj Anticristo (ni más ni menos que Cristian, vocalista de Avernal) pasando música (sin vinilos esta vez) desde el balcón de Uniclub, al lado de la cabina de sonido. Por lo que el escenario permaneció a telón cerrado hasta aproximadamente las 21:15 hs, cuando los noruegos irrumpieron en escena después de la introducción de «Towards Eternity», con una calidad de sonido impresionante.
La elección de temas estuvo por demás acertada. Hubo de todas las épocas, y se hizo hincapié en lo que a la mayoría más le gusta; sus tres primeros trabajos. «Doommaker», «Born of the Flickering» o «God of Impiety» no podían faltar. Galder jugó con el público local, acercándose, chocando puños y yendo de un costado al otro del escenario para no dejar a nadie lejos de la tremenda conexión que se sintió, como pocas veces sucedió en algún evento del género. Sí habíamos visto a Galder disfrutar mucho tocando con Dimmu Borgir; pero comparado a esto diría que antes era un amargo… imagínenselo. ¡Un capo total!
Temas como «The Soul Receiver» nos hicieron pensar en que un tecladista hubiese sido la frutilla del postre, en vez de tener las secuencias de sintes y teclados disparados por pistas, pero bueno, más no se puede pedir, porque este recital no tuvo falla alguna. Las luces (por lo general de fríos azules a infernales rojos), un sonido perfecto con músicos a la altura y un derroche de carisma que, a mi gusto, los posiciona como uno de los mejores shows de Black Metal que haya visto. Porque disfrutar de los detalles de batería con los platillos calcados al disco en «Soul Possessed» no tiene precio. Ni los cánticos de la gente en las bases de «The Dream Ghost», que le llevaron la sonrisa de oreja a oreja al pintarrajeado calvo. «Unholy Vivid Innocence» se vivió a pura emoción entre pogos y bailes. Pero nada hubiese sido tan genial sin «The Millennium King», y claro… se lo guardaron para el final.
¡Muchas gracias a Noisground por permitirnos cubrir este show!


