Siempre es bueno saber y escuchar algo en lo que esté involucrado Ronnie Romero, y este proyecto, una creación del director del sello Frontiers Records, Serafino Perugino, que originalmente iba a contar con John Lynn Turner.
Esta banda que inicio su camino en el 2006 y supo tener entre sus filas a músicos de la talla de Chris Schmidt y Uwe Reitenmauer (ambos de Pink Cream 69), lanzó el pasado 22 de noviembre su último trabajo de estudio, obviamente a traves de Frontiers Records.
Abre la placa la canción “I ll Stand For You”, que además, es el primer corte de adelanto y difusión del disco, con su correspondiente video clip, notamos que la banda se mantiene firme en su Hard Rock melódico, casi orillando en el AOR, en la cual la polifacética voz del cantante tras andino pega de maravillas.
La segunda canción “Loves Not Gone”, también tiene un video clip y musicalmente tiene más del Whitesnake de los 90s y algo de DIO de los principios de aquella década.
“Hopes Last Stand”, va un poco más para el lado del heavy tradicional, con mucho del DIO de “Dram Evil”, tanto en lo musical como en el trabajo vocal, del cual el buen vocalista chileno nunca oculto su admiración.
El cover, está a cargo de “Shot in The Dark”, donde no difiere mucho de la versión original, salvo quizá por el timbre de voz de Romero.
El tema homónimo al disco, y si bien es un poco más marchoso, encontramos una influencia del Rainbow primigenio, de la época de Stargazer y “Man On The Silver Mountain”, con esos arreglos de teclados AOR bien ochenteros, un rasgo que también encontramos en “Running to You” y “Againts the storm”, aunque esta última tiene ciertos aromas a Marillion.
“In& Out” es netamente AOR, con mucho de la influencia de bandas como Asia y algunas cositas progresivas de Kansas.
Ya llegando al final del álbum, tenemos a la pista “ Dream Arent Over”, donde la banda se vuelca un poco hacia el Hard / Heavy, con muchas cosas de Van Halen y del Scorpions de finales de los 80s.
La clausura de este buen trabajo está a carago de “Take It All”, que si bien sigue la consigna del resto de la placa, tiene mucha más emotividad y nostalgia en sus arreglos y es más cercana a los 80s que sus antecesoras. Con coros pegadizos, melodías marcadas y potentes Riffs, le dan esa fuerza que a veces orillaba en el Pop de aquellas canciones.
Un buen trabajo donde el amplio registro vocal de Ronnie Romero encaja a la perfección con los músicos que lo acompañan y en un estilo que parece encajarle a sus anchas, sin duda, será del agrado de los amantes de aquellos estilos que parecen tener un revival hoy en día.
