The Dead Daisies «Ligth Em Up» (PTY LTD / SPV, 2024) 

Me hubiera gustado ver sobre las tablas a esta super banda de origen australiano, que cuenta entre sus filas a Marco Mendoza (Whitesnake, Thin Lizzy), Dizzy Red (Guns N’ Roses), Richard Fortus (Guns N’ Roses), Jon Stevens (INXS) y Darryl Jones (Rolling Stones), entre otros. 

Así que, el pasado 06 de septiembre del 2024, este rejunte de músicos de considerable talento, nos trae su último trabajo de estudio a través de las firmas PTY LTD / SPV. 

Abra la placa el tema homónimo a la misma (adelanto y video clip del álbum), a puro Rock N’ Roll, dejando en claro la propuesta de la banda, que es, la de hacernos mover las patitas y la cabeza al son de la misma, con el mejor Hard Rock, riffs asesinos y todo el feeling posible, al igual que en la canción que le sigue “Times are Changing”, aunque esta última, con algo más de The Cult, que de hard rock en sí. 

Vemos bastante de los suizos Krokus y por qué no, de la banda solista de Bob Kulick (Union) en la canción “I Wanna Be Your Bitch”, riffs bien marcaditos y solos de muchos vibratos a la orden del día. 

“I Gonna Ride”, ya se va más por el lado del AC/ DC de TNT, aunque con un sonido mucho más actual, demostrando que estos muchachos si bien no tienen tapujos en no esconder el tomar prestado de otras bandas, lo hacen con tan buen gusto que deja un producto final de excelente factura. 

Tal es el caso de “Back to Zero”, donde vemos muchos matices incluso de Alice In Chains, pero con otra vuelta de tuerca al tener a John Corabi a cargo de las voces. 

La banda vuelve a zambullirse en la veta más pura del Hard Rcok tipo “fiestero «en las pistas “Way Back Home”, y “Take a Long Time”, con mucho aroma a Motley Crue y por supuesto, de Van Halen, e incluso bastante de Kiss en “My Way And The Highway”, sospechosamente con la misma cadencia de “Cmon and Love Me” de la banda neoyorquina. 

Por supuesto, que tenía que haber una balada, o por lo menos una parte más lenta en el disco, y esa es el tema “Love That Ill Never Be”, donde Corabi con un matiz de voz que no nos tiene acostumbrados, le da una emotividad y feeling que el título de la canción requiere. 

El cierre de este muy buen trabajo, corre por cuenta de otra canción con tiempos más lentos (no balada), con mucho de música Gospel, que le hace muy bien a la cadencia de la canción, sumado al slide en la viola, termina redondeando un muy buen retorno a la pista de este rejunte australiano de excelentes músicos. 

Como ya he dicho, no tienen reparos en tomar ideas, riff y sonidos de otras épocas y grupos, pero esta todo también amalgamado, tocado y armado, que le da un buen gusto notable a cada canción, un disco sin duda para escuchar un viernes después de finalizar la semana laboral, destapando unas buenas latas y pensando que se hace el fin de semana.