Helloween «Giants & Monsters» (Reigning Phoenix Music, 2025) 

Siempre esperamos con ansia un nuevo trabajo de estudio de las calabazas, más aún luego de que en el 2017 decidieron unir fuerzas y salir a girar con la mayoría de sus integrantes de la época dorada de la banda. 

Así que el pasado 29 de agosto, a través del sello Reigning Phoenix Music, esta unión de calabazas nos trae su último Lp de estudio, el primero en ser lanzado en dicha discográfica.

La placa abre con “Giants on the Run”, un tema bien a lo Helloween de los últimos tiempos, la batería de Dani Loble marcando la base, buenos riffs, contundentes además de galopantes, y la voz de Andi Deris pidiendo cancha de movida, donde Kiske hace su aporte, pero en los coros más que nada, un tema bastante épico y buena apertura del disco. 

La banda pisa el acelerador en la pista que continúa, “Saviour of the World”, donde ya Kiske toma la posta en el micrófono, el tema es una vuelta a la época dorada de la banda, un buen equilibrio entre la velocidad y lo épico, algo que también vemos en “We can Be Gods”. 

Tenemos tiempo para las melodías en la tercera pista, “A Little is a Little Too Much”, que nos lleva a la época de “Better Than Raw”, la cadencia del tema es muy “Hey Lord”, bastante más Hard Rock que Heavy Metal en sí, con una line de bajo más que interesante y unas violas no tan machacantes. 

La parte lenta del disco corre por cuenta de “Into The Sun”, un tema que tranquilamente podría haber estado en “The Dark Ride” o incluso en “The Time of The Oath”, una pista cargada de emotividad y de buenos solos de guitarra. 

Sigue en la lista el que sería uno de los sencillos de adelanto, con su correspondiente videoclip, estamos hablando de “This is Tokio”, un claro homenaje a un país donde Helloween tiene más fanáticos que en el resto del mundo, una mezcla perfecta entre lo viejo y lo nuevo en cuanto a sonido. 

Luego viene “Universe ( Gravity For Hearts)” el primer corte de promoción de la banda con su videoclip correspondiente, una canción de ocho minutos (la más larga del álbum), creo q estamos ante la joyita del Lp , un variopinto de arreglos, solos bien combinados entre guitarristas, una voz limpia en un dueto de ambos cantantes, y un doble bombo (cuando no) atronador y compacto, un guiño también, a la parte progresiva de la banda. 

“Hand of God”, tiene un sonido mucho más moderno, casi de la época de “Chameleon” y a su vez, un tono bastante más grave, una canción digamos más comercial. 

El cierre está a cargo de “Majestic”, una pista de ocho minutos pero esta vez, bastante más instrumental con arreglos orquestales incluso, pero que tiene lo mejor de la banda y lo mejor del disco, todo amalgamado en una sola pista. 

El trio de vocalistas de Hansen Kiske y Deris , funciona a la perfección al igual que las guitarras, ninguno opaca a ninguno y nadie quedo más al frente que nadie, de eso se encargó la mano del legendario productor, Charlie Bauerfeind (Angra, entre otros) , que estuvo a cargo de las perillas. 

Un disco, digamos, equilibrado en cuanto a sonido, velocidad, épica y melodía, con bastante nostalgia por la época dorada de la banda, pero también yendo hacia adelante en cuanto a sonido moderno. 

Las calabazas volvieron y están más vivos que nunca .