Moonspell «Wolfheart and Other Stories» (21/3/2026 en El Teatrito, C.A.B.A.) Invitados: Lëshy

La banda portuguesa regresó a Buenos Aires (quinta visita si mal no recuerdo), y esta vez en el marco del festejo número 30 de su primer álbum… aunque para esta etapa de la gira ya anda por los 31. Como sea… digamos que para el fanático de Moonspell el disco Wolfheart es su trabajo más icónico, el que los puso en el mapa, el que tiene la canción más importante y representativa de la banda, como diría su líder Fernando «Langsuyar» Ribeiro en este mismo show que pasaré a comentarles.

El Sol comenzaba a ocultarse para dejarle el cielo a la Luna. Con una temperatura dentro de todo agradable hicimos el ingreso al recinto, cuando los locales Lëshy salían a escena. Yo desconocía a dicha banda, y también desconocía su significado. Ahora lo sé (Lëshy es una deidad protectora de los bosques en la mitología eslava), y entiendo por qué fueron los indicados para abrir el show de Moonspell. Lo suyo abarca temáticas paganas musicalizadas con metal extremo de pinceladas folklóricas, como bien ejemplifican desde su logo.

Para este evento ellos fueron los únicos teloneros, por ende, intuimos al finalizar su show, que El Teatrito no iba a colmar su capacidad de asistentes, y así fue. Tal vez haya llegado a un 70% de su totalidad, y se entiende, ya que hay demasiados recitales por estas épocas. Aunque debo admitir que con el título de «Wolfheart and Other Stories» imaginaba un lleno total. Y por eso voy a poner «no saben lo que se perdieron». Aullaron los lobos y Moonspell salió a desparramar íntegramente el disco en cuestión, sonando de manera excelente desde el segundo uno. Y esto no suele ocurrir fácilmente, ni acá, ni en muchos lugares. Impecable es poco decir. Si hay algo de que quejarse es de lo que se quejaron ellos, y es que la pantalla de fondo tuvo sus fallas. Aunque no se quejaron realmente, sino más bien Fernando hizo algún que otro chiste (hasta nos bardeó a Messi) o comentarios como «es la ley de Murphy». Las tres primeras canciones del disco en cuestión se sucedieron una tras otra hasta que anunciaron que se irían más a los inicios con «Tenebrarum Oratorium», pero desde una versión al estilo de Under Satanæ del 2007. Pedro Paixão dejó los teclados para acoplarse como segundo guitarrista y la vocalista Eduarda Soeiro nos hechizó con su hermosa voz.

«Trebaruna» trajo los tintes folclóricos a su música. Su idioma, su independencia y las etnias Gitanas que también lucharon por ella colorearon la mística con aplausos rítmicos para continuar con más folclore, y una canción censurada en algunos países («Ataegina»), incluída como bonus en el relanzamiento de Wolfheart. La icónica «Vampiria» no podía faltar, con Hugo Ribeiro demoliendo la batería. «An Erotic Alchemy» con espacios para el bajo de Aires Pereira y el cierre del disco en cuestión con la canción más importante de la banda según Fernando, «Alma Mater», que dejaba al público enloquecido.

Luego de una pequeña retirada oímos la introducción de «Opium» y la fiesta continuó. Había tiempo para alguna que otra historia con «Extinct» o «Everything Invaded» que, aunque más de uno esperaba otra canción, entendimos porque estaba en la lista, y es porque Fernando la cantó como si fuese a dejar su vida. Impecable estado vocal, impecable energía y buena onda es la que transmitió el frontman en todo momento, inclusive actuando con su compañera Eduarda Soeiro, que fue para sacarse el sombreiro. La noche llegaba a su fin con otro clásico, «Full Moon Madness», y no fue luna llena, pero sí fue una locura.

Gracias Marcela e Icarus Music por permitirnos disfrutar de un concierto inolvidable.